Los exámenes médicos por imágenes generalmente son seguros durante el embarazo. Si está embarazada, es aceptable hacerse un examen de imágenes cuando su médico lo considere necesario para determinar su curso futuro de atención médica. Tenga en cuenta que su salud es importante para la salud de su bebé.
Los procedimientos de imágenes por ultrasonido y resonancia magnética (IRM) utilizan una forma de radiación no ionizante que es muy diferente de los rayos X. Por esta razón, el ultrasonido se usa comúnmente durante el embarazo, sin que se conozcan casos de daño al feto debido a dicho procedimiento. Aunque no se usa con tanta frecuencia como la ecografía, lo mismo ocurre con la resonancia magnética.
La radiografía, la fluoroscopia, la tomografía computarizada (TC) y los exámenes de imágenes de medicina nuclear utilizan rayos X para producir imágenes. Los son un ejemplo de radiación ionizante. Este tipo de radiación puede ser dañina cuando se administra en grandes cantidades, pero tales cantidades rara vez se alcanzan en este tipo de exámenes médicos por imágenes. Por lo tanto, el riesgo potencial es muy pequeño. Aun así, es importante que su médico sepa que está embarazada cuando se considere una radiografía, una tomografía computarizada o un examen nuclear por imágenes. Estar al tanto de su embarazo puede ayudar a su médico a seleccionar el examen por imágenes más apropiado para su condición y mantener su exposición a la radiación tan baja como sea razonablemente posible para producir la información necesaria.
Si le hicieron una radiografía o una tomografía computarizada después de la concepción, pero antes de descubrir que estaba embarazada, no debe preocuparse demasiado. De hecho, los exámenes por imágenes que no incluyen la pelvis administrarán muy poca radiación al bebé o al feto. La cantidad es menor que la que el bebé recibiría de la radiación que existe en nuestro entorno natural. Toda mujer embarazada está expuesta a la radiación en pequeñas cantidades todos los días de su entorno natural.
Un examen de TC cuidadosamente planeado no administrará radiación a niveles que pondrían en riesgo el crecimiento y desarrollo de su bebé. Los riesgos aumentan a medida que se realizan múltiples exámenes de TC de la pelvis. Si se sometió a una tomografía computarizada de la pelvis cuando no sabía que estaba embarazada, debe consultarlo con su médico. Su médico podría considerar realizar un análisis de riesgo y dosis de radiación. Tal análisis probablemente demostrará que la radiación médica no coloca a su hijo en un mayor riesgo de peligro. Debe seguir los consejos de su obstetra para asegurar una gestación saludable para su bebé.